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Sintomas de ansiedad en el cerebro

mayo 12, 2022
Sintomas de ansiedad en el cerebro

Síntomas del músculo de la ansiedad

Todo el mundo experimenta ansiedad de vez en cuando, normalmente como respuesta a un estrés físico (como estar a punto de ser atropellado por un coche) o psicológico (como que tu jefe te amenace con despedirte). Cuando se le pone a prueba o se le desafía de alguna manera, la ansiedad normal le advierte del peligro potencial y le prepara para enfrentarse a él.

La ansiedad normal tiene sus raíces en el miedo, una emoción que cumple una función importante. Cuando uno se enfrenta a una situación peligrosa o estresante, el miedo ayuda a motivar al cuerpo para que entre en acción activando la respuesta de huida o lucha: el corazón late más rápido, enviando más sangre a los músculos; la respiración se vuelve más pesada; y los músculos se tensan en preparación para el movimiento.

Este mecanismo defensivo proporciona al cuerpo la energía y la fuerza necesarias para hacer frente a las situaciones de amenaza. Cuando nuestros antepasados prehistóricos veían un tigre al acecho, necesitaban correr. En las personas con trastorno de ansiedad generalizada, se ponen en marcha los mismos mecanismos físicos y emocionales, aunque no haya ninguna amenaza física a la que enfrentarse. Para ellos, los sentimientos de ansiedad o aprensión se producen sin ninguna razón específica.

Síntomas de ansiedad

El estrés exacerba las enfermedades mentales como la depresión, pero también parece aumentar el riesgo de demencia, lo que sugiere un mecanismo común para el desarrollo del deterioro afectivo y cognitivo inducido por el estrés. El propósito de esta revisión es abordar la cuestión de si la ansiedad «daña» el cerebro, e identificar los posibles mecanismos de la relación entre el estrés y las enfermedades neuropsiquiátricas.

Los trastornos de ansiedad se asocian a alteraciones en el neurocircuito del miedo, de manera que los procesos «ascendentes» de la amígdala que responden a la amenaza son exagerados, y la regulación de estos procesos por parte de la corteza prefrontal (CPF) y el hipocampo se ve afectada. La exposición crónica al estrés también altera el neurocircuito del miedo, ya que aumenta el funcionamiento de la amígdala y provoca la degeneración estructural del CPF y el hipocampo, lo que inhibe el control del CPF y el hipocampo sobre la respuesta al estrés. Las intervenciones farmacológicas (por ejemplo, medicamentos antidepresivos) y no farmacológicas (terapia cognitivo-conductual, ejercicio) pueden revertir el daño inducido por el estrés en el cerebro.

Síntomas físicos de la ansiedad

La ansiedad ocasional es una parte normal de la vida. Muchas personas se preocupan por cosas como la salud, el dinero o los problemas familiares. Pero los trastornos de ansiedad implican algo más que una preocupación o miedo temporal. En el caso de las personas con un trastorno de ansiedad, la ansiedad no desaparece y puede empeorar con el tiempo. Los síntomas pueden interferir en las actividades diarias, como el rendimiento laboral, las tareas escolares y las relaciones.

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) suele implicar una sensación persistente de ansiedad o temor, que puede interferir en la vida diaria. No es lo mismo que preocuparse ocasionalmente por cosas o experimentar ansiedad debido a acontecimientos vitales estresantes. Las personas que padecen un trastorno de ansiedad generalizada experimentan una ansiedad frecuente durante meses, si no años.

Las personas con trastorno de pánico tienen ataques de pánico frecuentes e inesperados. Los ataques de pánico son periodos repentinos de miedo intenso, malestar o sensación de pérdida de control, incluso cuando no hay un peligro o desencadenante claro. No todas las personas que experimentan un ataque de pánico desarrollan un trastorno de pánico.

Las personas con trastorno de pánico a menudo se preocupan por el momento en que se producirá el próximo ataque e intentan activamente prevenir futuros ataques evitando lugares, situaciones o comportamientos que asocian con los ataques de pánico. Los ataques de pánico pueden ocurrir tan frecuentemente como varias veces al día o tan raramente como unas pocas veces al año.

Trastorno de ansiedad

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