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Sofocos de calor por ansiedad

mayo 14, 2022
Sofocos de calor por ansiedad

Sofocos nocturnos

La mayoría de las mujeres experimentan la menopausia después de los 40 años y pasan un tercio de su vida en esta fase. Es una parte natural e importante de la vida de cualquier mujer. Sin embargo, eso no siempre hace que sea fácil de sobrellevar. Los cambios que conlleva la menopausia afectan a la vida de la mujer física y emocionalmente. Los cambios más reconocibles son los sofocos, los cambios de humor y las noches inquietas. Pero lo que mucha gente no sabe es que la menopausia también puede traer consigo ansiedad, ataques de pánico y depresión.

Los estudios médicos sugieren que, incluso en circunstancias normales, las mujeres tienen el doble de probabilidades de sufrir ansiedad que los hombres. Sin embargo, los desequilibrios hormonales que surgen durante la menopausia también pueden contribuir al desarrollo de la ansiedad o empeorar la ansiedad y la depresión existentes. Los síntomas de ansiedad en la menopausia incluyen:

Los posibles tratamientos para la ansiedad relacionada con la menopausia pueden incluir hormonas, terapia hormonal, antidepresivos, psicoterapia o suplementos para mejorar el estado de ánimo. Terapia cognitiva conductual La terapia cognitiva conductual (TCC) ha demostrado ser eficaz como tratamiento para la menopausia. Esta terapia ayuda a las mujeres a examinar las conexiones entre sus sentimientos, pensamientos y comportamiento. Mediante la terapia cognitivo-conductual, las mujeres pueden aprender a modificar su comportamiento para ayudar a reducir la gravedad de los síntomas de la menopausia.

Ataque de pánico

La ansiedad es algo más que preocupaciones. Es la activación de tu sistema de lucha o huida, el sistema que te indica cuándo tienes que sentir miedo. La capacidad de experimentar ansiedad es, en realidad, algo positivo. Sin la ansiedad, no huirías ni lucharías cuando te enfrentas a un peligro. Sólo cuando tu sistema de lucha o huida sobreactúa, acabas luchando contra la ansiedad.

El sistema de lucha o huida está diseñado tanto para notificar a todo tu cuerpo que estás en una situación de miedo como para darte las herramientas que necesitas para manejarla. Por desgracia, cuando se padece un trastorno de ansiedad, esos mismos sistemas acaban causando un malestar importante. Un ejemplo de este problema son los sofocos.

Los síntomas de calor y frío pueden ser increíblemente molestos. Pueden impedirle dormir y hacer que sienta que algo va mal. Ocurren durante periodos de ansiedad intensa, durante ataques de ansiedad o a veces simplemente por la noche cuando su mente está demasiado activa.

Estos «Flashes» son en realidad cambios en la temperatura de su cuerpo. Durante los periodos de ansiedad intensa, la temperatura de su cuerpo se calienta debido a la vasoconstricción, que es cuando sus vasos sanguíneos se tensan al llevar más sangre a las zonas implicadas en la lucha y la huida.

Trastorno de pánico

Los síntomas de ansiedad por sofocos pueden afectar persistentemente a una sola zona del cuerpo, pueden desplazarse y afectar a otra u otras zonas, y pueden migrar por todo el cuerpo y afectar a muchas y/o todas las zonas del cuerpo una y otra vez.

Los síntomas de ansiedad por sofocos pueden aparecer y desaparecer raramente, ocurrir con frecuencia o persistir indefinidamente. Por ejemplo, puede tener un sofoco de vez en cuando y no tan a menudo, tenerlos de forma intermitente o tenerlos todo el tiempo.

¿Qué causa los síntomas de ansiedad de los sofocos? Comportarse de forma aprensiva (preocupada, inquieta, temerosa, nerviosa) hace que el cuerpo active la respuesta al estrés, lo que hace que el cuerpo segregue hormonas del estrés en el torrente sanguíneo, donde viajan a puntos específicos del cuerpo para provocar cambios fisiológicos, psicológicos y emocionales específicos que aumentan la capacidad del cuerpo para hacer frente a una amenaza, ya sea para luchar o para huir de ella, razón por la que esta respuesta se conoce a menudo como la respuesta de lucha o de huida o la respuesta de emergencia.

Parte de los cambios de la respuesta de emergencia incluyen el aumento de la transpiración, el ritmo cardíaco, la respiración y el metabolismo. Estos cambios por sí solos pueden hacer que la temperatura del cuerpo aumente. También se producen otros cambios que pueden hacer que la temperatura del cuerpo aumente. Experimentar sofocos es una consecuencia común del comportamiento ansioso y de los cambios resultantes en la respuesta al estrés.

Sofocos antes de la menstruación

Cristina Mutchler es una periodista galardonada con más de una década de experiencia en medios de comunicación nacionales, especializada en contenidos de salud y bienestar.  Latina multilingüe, el trabajo de Cristina ha aparecido en la CNN y sus plataformas, en las filiales de noticias locales de todo el país y en la promoción de artículos de revistas médicas y mensajes de salud pública.

Los artículos de Verywell Health son revisados por médicos certificados y profesionales de la salud. Estos revisores médicos confirman que el contenido es exhaustivo y preciso, y que refleja las últimas investigaciones basadas en la evidencia. El contenido se revisa antes de su publicación y en caso de actualizaciones sustanciales. Más información.

Los sofocos se asocian habitualmente a la menopausia, pero también pueden estar causados por diversos factores del estilo de vida o afecciones médicas, y no siempre son un signo de algo grave.

Un sofoco es una sensación de calor intenso y repentino en la parte superior del cuerpo que dura entre 30 segundos y varios minutos o más. La sensación suele ir acompañada de otros síntomas como sudoración, enrojecimiento de la piel, mareos y palpitaciones.

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